El Gran Circo de los Hermanos Economicoff I


El valor del Tiempo ya no se equipara al oro. El pasado era cierto pero ahora es negociable. Los bancos ofrecen días de porvenir a cambio de efemérides pretéritas. “Venda su infancia en cómodos plazos”, “Deposite aquí su primer recuerdo feliz”, con un alto interés sujeto a la variabilidad del mercado, en letra pequeña. La mercantilización de bienes inmateriales se denomina. El Banco de España y la CNMV amparan la legalidad de estas medidas. El cerebro era, hasta ahora, el único lector capaz de especular con la flexibilidad temporal. Hoy, su Tiempo es un activo que cotiza en bolsa y aprovisiona los balances bancarios. “Puede hacer más llevadera su hipoteca incorporando tiernos recuerdos mes a mes”.

La memoria almacena Tiempo, no sólo el suyo, sino el de toda la humanidad. El código gené- tico es el biblos que todo lo incorpora. El día de la rueda, el de la imprenta, el de la gravedad fueron grandes logros que acercaron el progreso. Y su primer amor, su decimoctavo cumpleaños o ese fin de semana en la playa que fueron tan especiales para usted, también pueden serlo para el director de su sucursal. Los mercados carecen de recuerdos de esa fecha. Olvide su primer beso, trague el aire y con él, el deseo antes de soplar las velas, séquese sin llegar a bañarse. A partir de su evocación recapitalizan la banca y generan riqueza. El recuerdo ya no es capital humano, pertenece a la ley de la oferta y la demanda. “Olvide el experimento del Euro”. Ya no es necesario llevar liquidez en la cartera. Sólo ha de asomar su frente al cajero.

“La máquina le dirá cuánto es el importe de su memoria y usted la gestiona cómodamente desde casa”. A cambio, ganará Tiempo. ¿Importa el precio cuando hablamos de alargar la vida?

“No se preocupe más de su pensión. Desaprenda, para su futuro, a caminar. Si tiene un incómodo ICO que le cuesta pagar, olvide, por su banco, a sus seres queridos y familiares. Todo por su bienestar. No somos animales, no queremos sus órganos. Estamos dispuestos a dinamizar la economía. A que fluya el crédito para las PYMES. Sólo tiene que dejarnos entrar o acudir usted mismo. Acerque su frente a la máquina. Sin comisiones”.


Acerca de Rasomon

Antes de nacer incluso ya se predijo, con acierto, que Rasomon moriría algún día. Por fortuna para el género humano hace más de dos tardes que el susodicho toma té de vainilla los días pares de meses alternos. Su modo de preparación es el secreto que mantiene ocupado a los cabalistas desde hace un cuarto de hora aproximadamente. Cada fotograma mantiene intacto su sabor ancestral gracias al hervido de película a la manera tirolesa. La razón por la que Rasomon hiberna tras cada telediario habría que buscarla en el baño, pero cualquiera se adentra tras el positivado del papel higiénico. Lo único cierto a estas alturas es que allí abajo hay algo y si no pregunten en la sección de conservas de su dentista más lejano. Él no sabrá nada de Rasomon pero el aire tampoco tiene hebras desde el siglo III y nadie se queja.

¡Habla, Pueblo, habla!