EL YO DICTADOR. DEVENIR MUTANTE DE UNA MENTIRA EN MOVIMIENTO
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¡NO SIN MI FICCIÓN! (MENTIRA Y ARTE DEL VIVIR)1 min read


por James Doppelgänger

¿Cómo se puede decir “yo soy…”? ¿Soy acaso capaz de salir, y luego volver, sobre un mí petrificado, inerte, al mismo tiempo objetivable, y emitir el juicio “yo soy”?

¿Quién “es”, el designador o el designado? Continua disolución del ser en el instante, emborronamiento y confusión entre el nombre y lo nombrado, voluntad múltiple que en vano pugna por su unidad. Nada puedo ser sino una representación de mí mismo, mi personaje, al que me voy sometiendo una y otra vez, al que voy validando en cada acto, en cada decir. Sólo mi personaje es, mas no es sino pura ilusión. Mi voz, mi pensar son aquí autómatas al servicio de un oscuro pasajero: confluyen sólo en la apariencia. “Soy”, pero inmediatamente devengo; devengo, jamás soy, pero debo tener esa fantástica ilusión: “yo soy…”


Acerca de James Doppelgänger

Generado a partir de un único bit y progresivamente complicado en sucesivas transformaciones (un diluvio y dos glaciaciones, una descarga masiva de ficheros, un encuentro con la Blanca Paloma, algunos trabajos de oficina e innumerables tardes de Champions), James Doppelgänger tiene cinco perfiles LinkedIn, cuatro perfiles Facebook, diez grupos WhatsApp y ha seguido la polémica del secretario papal por Twitter. Sabe cantar gol y es flexible, dinámico, entrepeneur, interdisciplinar y proactivo. Ama el trabajo colaborativo y programa en 115 lenguajes privados, muy a pesar del señor Wittgenstein. Cree en la individuación por tartazos de merengue y en los muslos de pavo siempre infinitos, siempre danzantes, a nuestra disposición. Jamás mata a las cucarachas, pues ellas son el germen de la más perfecta civilización, nuestras sucesoras.

¡Habla, Pueblo, habla!