Gente entrañable: El ejército digital que impulsó al PP en las elecciones


 

El Pueblo es amplio y diverso. Dentro de él, cada cual elige una tribu con un jefe particular. Yo tengo el mío, usted tendrá el suyo. Nuestro jefe es valioso: nos ayuda a tener opinión sobre temas que no podríamos tener de otro modo, porque el mundo es demasiado grande y complicado para conocerlo por pura experiencia personal.

Así, nuestros jefes construyen un paradigma social a través de marcos de referencia con los que podemos interpretar la realidad e intercambiar con otras personas: “casta”, “la bandera de España es de fachas”, “tal cosa es ETA”, “Irán desestabiliza a España a través de Podemos”, etc. Nuestro jefe los propone y nosotros los hacemos propios.

Pero a menudo esa opinión ajena se convierte en dogma, y lo que se sale de ella es anatema. Las tribus entonces empiezan a creer que ellas son las únicas portadoras del gen humano, y por tanto todo lo demás es despreciable o aniquilable. Nuestros jefes, apropiadamente, nos dotan de calificativos con los que demostrar la no-humanidad del contrario: desde “fascista” a “heredero de Maduro”. Nuestra tribu está compuesta de personas, las otras no.

Cuando se llega tan lejos hay un enorme vacío entre nuestra experiencia de la realidad y nuestro pensamiento. ¿Hemos experimentado el fascismo? No, pero llamamos fascista a éste o aquél. ¿Conocemos Venezuela? No, pero descalificamos a tal o cual político relacionándolo con ese país. Sin embargo, tratamos esos pensamientos como si fueran fruto de nuestra experiencia personal. Los defendemos a muerte, porque herirlos a ellos es herir nuestra carne y nuestra propia credibilidad.

A continuación presentamos un compendio de afirmaciones categóricas que penden sobre el vacío existente entre la realidad y la construcción ficticia. Por un lado, collages que eliminan de sí todo lo feo de la tribu propia, a los que hemos llamado “Frankitschmos”; por otro comentarios que ponen todo lo feo en la tribu ajena, a los que hemos llamado “Gente entrañable”. Al igual que la definición de “kitsch” según Theodor Adorno, ambas andan a caballo entre la ficción estética y el soma sentimental.

Por último, un apunte metodológico: el contenido ha sido extraído de varios grupos de Facebook, entre ellos “Yo apoyo al PP”, “El rincón del Franquista”, “Apoyemos al Sr Mariano Rajoy Brey” y “AntiPodemos en Madrid”. En la medida de lo posible hemos acompañado cada composición o comentario con enlaces que le conducirán al hilo del grupo o al perfil de sus autores. Le recomendamos que siga los enlaces de los que más le gusten, y se deje llevar de perfil y perfil y foto en foto para una inclusión vital en otro modo de ver el mundo. Todas las imágenes que aquí le mostramos son públicas, pero por favor observe que tendrá que haberse dado de alta en algunos de los grupos para ver sus contenidos.

Nada más. Le invitamos, pues, a entrar en el mundo del frankitschmo. Conozca a sus creadores, personas que han envenenado sus cuerpos con un exceso de confianza en su jefe en pura expresión de inocencia. Que quieren lo mejor para su familia, sus vecinos y su país, aunque odien lo extraño por miedo. Gente a la que no podemos dejar de querer, aunque sea despreciable. Gente entrañable, aunque no sea gente.


Vea más en www.frankitschmo.tumblr.com


Acerca de Anónimo García

Ultrarracionalista, determinista-libertario, exterminista-humanista, misfilántropo y moderno pero español. Me dedico a la comunicación en todos sus ámbitos, especialmente el visual, en el que destaca mi perfecta y característica ejecución del corte de mangas. He sido galardonado en varias ocasiones, entre las que se encuentra el premio al número ganador en una rifa de mi colegio; y tengo el honor de haber confundido “humper” con “hamper” en el texto de uno de mis diseños. Más en www.anonimogarcia.com


¡Habla, Pueblo, habla!

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