He sido fan de ƈค๓ﻉɭค un mes y esto es lo que he aprendido


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Para conocer al Pueblo no hay mejor manera que integrarse entre los seguidores de Camela. Por ello hemos entrado a formar parte del grupo de WhatsApp de su club de fans. Hoy cumplimos un mes en el grupo, y esto es lo que hemos aprendido sobre el Pueblo.

El concierto de Camela en Valladolid el pasado 17 de marzo fue el pistoletazo de salida. En la foto nos encontrará en tercera fila. Lea aquí nuestra crónica.

En un principio la idea de entrar en el grupo de Whatsapp del club de fans de Camela nos pareció fabulosa. Compartiríamos caras B, rarezas y outtakes; intercambiaríamos vídeos amateur e impresiones de sus conciertos; estaríamos al tanto de las próximas actuaciones, y quien sabe si también de citas en las que conocer a Ángeles y Dioni.

Pero la realidad se ha mostrado tercamente ultrarracional una vez más.

En el mes que ha transcurrido desde entonces apenas se ha hablado de Camela, sino que las pulsiones del Pueblo se han mostrado en todo su apogeo y esplendor. Por una parte, el grueso de la conversación lo han llenado infinidad de quehaceres cotidianos en riguroso directo, desde comprar el pan hasta ponerse el pijama. Ni grandes hazañas, ni grandes héroes heteropatriarcales: la historia la ha construido el Pueblo con sus preocupaciones y sus sudores. Y en este grupo de WhatsApp el contacto con el Pueblo es directo, crudo y sin ambalajes. No tiene el edulcoramiento del reality show, ni la edición de los 60 mejores minutos colgados en YouTube. Es una una inclusión full-time, con unos 9.000 mensajes por día, donde se queda expuesto sin protección alguna a las grandezas y las miserias del Pueblo. He aquí algunos ejemplos.

Princesa:

Amaia:

Chemari:

Lina:

Por otra parte, alrededor de un cuarto de los mensajes han sido puro buromundo, encomiando a otros miembros a seguir una serie de normas, y pidiendo expulsión para tal o cual infractor. Ello ha producido tres mutaciones del grupo en un mes, como si de una breve historia de las civilizaciones se tratara. El primer grupo se cerró el 13 de abril para expulsar a una persona. Se abrió otro el 14, que cerró ese mismo día tras una revelación: que el nivel de mensajes era altísimo. Todo el mundo coincidió en este punto mandando multitud de breves notas de voz. Creíamos que no volveríamos a saber más de ese Pueblo al que ya le habíamos cogido cariño pero, para nuestra sorpresa, el 16 de abril nos volvieron a incluir en otro grupo numeroso.

Este ha sido el número de mensajes de voz enviados al primero de los tres grupos de Whatsapp desde que entramos hasta su cierre. En total, más de 14 horas de audio.

Pero, sobre todo, nuestro paso por el grupo ha dejado patente más que nunca la tendencia natural del Pueblo hacia el Sufrir y Rezar. Entre otras muchas cosas, este mes hemos presenciado en riguroso directo un aborto, una operación de pierna y, por supuesto, el desamor. A la vez, los miembros del grupo ofrecían siempre su ayuda y se preocupaban mucho unos por otros, hasta el punto de dar instrucciones detalladas de cómo tomar antidepresivos o dar la voz de alarma por si le había pasado algo a una persona que había dejado de escribir durante un rato. Lo que ocurría, al final, era que se había puesto a conducir y había cometido el error de no contarlo.

Un poco de Sufrir y Rezar light:

Ana nos muestra en directo su operación de pierna:

Yésica aborta y lo cuenta desde la misma camilla. Atentos a la frase final de Tony. Yésica había estado roneando con él el día antes para el enfado de Lina, pareja de Toni desde hace dos días. De ahí las disculpas.

La historia más conmovedora sin duda es la de Ángela, que busca infructuosamente el amor. Durante días hemos asistido impotentes al fatal desenlace de su historia con un argelino.
7 de abril:

8 de abril. Aquí pensaba que era marroquí. El final del audio es desolador:

12 de abril. Ya se lo ha presentado a sus padres, y…

…nos da unos consejos.

Sus prácticas sexuales son arriesgadas.

Muchas personas le advierten de donde se está metiendo, pero ella confía.

Un día después se enfrenta a la realidad.

El 18 de abril ya está más calmada…

…pero tiene miedo.

Por fortuna, el 19 de abril parece que ya va buscando nuevos pastos.

El Pueblo, efectivamente, está inmerso en un Sufrir y Rezar perenne. Siempre lo ha estado. Para sobrellevar el Sufrir necesita Rezar, que aquí toma la forma de pedir consuelo a desconocidos por Whatsapp. Es una espiral peligrosa, porque cuanto más se sufre más consuelo se recibe, y cuanto más consuelo se recibe más se cumple con la necesidad básica del Homo velamine de pertenecer al grupo, lo que puede incitar a sufrir más aún.

El amor: he ahí la clave. Clasemedianos, biempensantes, Gente Seria o Entrañable: todos necesitamos sentirnos aceptados y recibir amor, y por eso triunfan las canciones de Camela.

¡Camela! Casi se nos olvida. Algún mensaje sobre el dúo sí que ha habido, aunque cuesta encontrarlos. Ahí va uno para acabar con buen sabor de boca :)


A continuación les ofrecemos todos los audios del grupo de WhatsApp. Pinche aleatoriamente en un cualquier punto para grandes descubrimientos.

¡Habla, Pueblo, habla!