Nos gusta EspañaTiempo de lectura: 4 min


 

Ya se ha discutido muchas veces que todos los españoles, sin excepción, odian España. Incluso los que dicen amarla. Los españoles de izquierdas, en general, odian sus símbolos, que consideran franquistas; los españoles nacionalistas odian todo lo que no sea su parte de terruño; los españoles de derechas ensalzan la bandera pero odian a todos los españoles que no son como ellos. Y así, entre odios y odios, vamos construyendo nuestra nación.

Yo mismo, en mi juventud, era parte de ese odio. Por ventura salí al extranjero y, deslumbrado por sus bondades, fustigaba nuestro país con el látigo de la inferioridad. Criticaba en él la Santísima Trinidad conformada por Inmaculada Hipoteca Perenne, San Trabajo Fijo y Estabilidad Über Alles, además del “Y esto pa qué” o el “Ladrillo Dirige Nos”. Era la época de los coches tuneados, la salsomáquina y el pelo cenicero.

España es el país más fantástico del mundo. Fantástico en el sentido de fetén y también en el de fantasía.

Pero en el extranjero también aprendí a amar a España. Por una parte me libré del influjo de desprecio a lo español que continuamente nos rodea, lo cual me permitió explorar nuestro país sin prejuicios. Por otra me libré del día a día de las bagatelas efímeras que adornan la cháchara nacional, ya sea ésta en periódicos, redes sociales o la casa de su tía. Y, por último, pude conocer a gentes de todas las partes del mundo, para concluir que cada cual estaba más ido que el anterior. Por cierto, todos venían diciendo que su país era el mejor del mundo, aunque una guerra los hubiera expulsado cruelísimamente de él.

Una vez hechas las paces con España pude volver a ella con los brazos abiertos. Y me encontré, sin lugar a dudas, con el país más fantástico del mundo. Lo sostengo aunque no conozca los usos y costumbres de cada país, y siendo consciente de que cada cual no hace sino buscar constantemente las bagatelas de su infancia, por lo que siempre volverán al país que mejor las ofrezca, es decir: el suyo propio.

Pero en fin: España es el país más fantástico del mundo, fantástico en el sentido de fetén y también en el de fantasía. No hay otro igual. Primero, porque es cómodo: usted se va a coger un autobús de aquí a León y sabe a qué hora va a salir y a qué hora va a llegar. No es algo muy frecuente en el mundo. También porque hay libertad para hacer o decir lo que a uno le plazca, aunque sea a costa de la mirada inquisitiva de la señora Mari, y no se fomente demasiado desde las instituciones. Pero se puede. Y, sobre todo, porque España es la encarnación de lo grotesco y lo absurdo, que dan pie a las más fabulosas imaginaciones, ingenios, disparates, posibilidades y fantasías. Es un estupendo campo de juego donde todo lo increíble es posible, donde la imaginación no tiene límites, donde se pueden elucubrar las más interesantes teorías, donde la seriedad y la broma se confunden, donde la propia destrucción de la esencia de España está en la propia esencia de España. Es un país que sobrevive gracias a que se destruye.Carabanchel prevails

Por eso nos gusta España. No como le gusta a La Razón, que lo hace de una forma primitiva, parcial y despreciable, sino con un amor profundo y sólido. Un amor a todos los elementos que forman España, porque todos ellos participan de su esencia: Lo Grotesco.

(Aunque, bien pensado, seguramente sólo lo hagamos porque Lo Grotesco también forma parte de nosotros, y constantemente lo busquemos sin hallarlo en otra parte del mundo. Pero qué le vamos a hacer.)

El Pueblo español tiene un camino que conduce a lo Grotesco

El Pueblo español tiene un camino que conduce a lo Grotesco

 


Acerca de Anónimo García

Ultrarracionalista, determinista-libertario, exterminista-humanista, misfilántropo y moderno pero español. Me dedico a la comunicación en todos sus ámbitos, especialmente el visual, en el que destaca mi perfecta y característica ejecución del corte de mangas. He sido galardonado en varias ocasiones, entre las que se encuentra el premio al número ganador en una rifa de mi colegio; y tengo el honor de haber confundido “humper” con “hamper” en el texto de uno de mis diseños. Más en www.anonimogarcia.com


¡Habla, Pueblo, habla!

3 ideas sobre “Nos gusta España

  • bocadillocalamares

    Habiendo vivido también fuera, comparto esta visión. No me parece ninguna tontería ni exageración como se habla de España en el artículo. Volví adujido por una oscura razón desconocida que no era capaz de identificar. Primero crei que era masoquismo, pero solo era añoranza de esa cosa, y la última frase resume maravillosamente qué era esa COSA , Lo Grotesco.

  • Diego Rey

    Yo soy uno de esos múItipIes hijos naturaIes de esa madre medievaI y como buen bastardo me IIaman sudaca mis hermanos nacidos directamente de Austrias, borbones y Francos. Cuando finaImente conocí a esa hermosa madre entendí cada tara maraviIIosa que mi tierra mestiza tiene: eI gusto por Ia brutaIidad, Ia corrupción como forma de entender Ia poIítica, Ia simpIeza y rampIonería de sus gentes. He de sentirme y sentarme nuevamente tu regazo madre de madres, madre grotesca, madre amada.