Abril, notas de la Subastada madrileña

La Subastada es una tertulia ultrarracional que se celebra una vez al mes en distintas ciudades de España. Abordamos los problemas clasemedianos más comunes y avanzamos el pensamiento ultrarracional. Todo el mundo es bienvenido, varones blancos heterosexuales incluidos. Vea aquí las próximas citas.

Nada hacía presagiar que una convocatoria de tertulia liderada por la disquisición del último disco de Álex Ubago, Canciones impuntuales (Warner, 2017) pudiera suponer un fiasco. Es cierto que el cantante donostiarra no se encuentra en su mejor momento de público y crítica, pero ha atrofiado demasiados corazones para no considerarlo uno de los elegidos por el Pueblo para llevar la dialéctica de los emojis al siguiente plano. Tampoco es descartable que ante la penetración en la órbita Ubago para preparar la argumentación, alguno de los contertulios sufriera un desgarro emocional inhabilitador de las funciones básicas que el trato en sociedad requiere.

Lo cierto es que el que suscribe pensó durante medio tercio que tendría que rebatirse solo, algo que ya hace en casa, pero la corriente malasañera de la buena ventura trajo a Luis Platypus y Elena en el mismo soplido. Y en el siguiente aliento a Chema. El mármol de la mesa empezó a calentarse con nuestra fricción de antebrazos, nuestras explicaciones no textuales y la tentadora pesca de frutos secos. Pablo Tercero se unió al enterarse de que las patatas fritas eran de bajo contenido en sal.

Hogar de la tertulia y del ajedrez.

Sea como fuere, y partiendo del reconocimiento de la oportunidad perdida para analizar y comprender mejor a uno de los paladines de la canción melódica patria, la tertulia madrileña tuvo lugar más o menos en los siguientes términos:

En primer lugar, pensamos una manera de mejorar la programación de Intereconomía, una de los pocos canales donde se informa con calidad y criterio entre anuncios de teletienda. Aquí les dejamos la siguiente idea totalmente gratuita y libre de derechos de autor para que la ejecuten como solo ellos saben: imágenes en blanco y negro. Dado que el español medio duerme poco y mal, da giros por la cama sin conciliar, se ahoga con la almohada, se pasa el día zombi en el trabajo- ahora en color- recomendamos ordenar la casa siguiendo la tradición del feng shui orientando la cama y todos los centros de poder hacia el Valle de los Caídos, donde decenas de almas, entre ellas la de El Caudillo, descansan primorosamente desde hace décadas sin que ninguna se haya quejado, salvo algunos familiares quisquillosos de rojos masones.

Se exhorta a que la renta universal se aplique de manera indefectible a todos los ciudadanos españoles hasta los 40 años. Es decir, se propone extender el cheque bebé de Zapatero hasta el final de la juventud y la entrada en la edad adulta. De tal manera que las constructoras puedan seguir edificando pisos para albergar a estas nuevas generaciones hasta la citada edad, en la que ahogados por la hipoteca tendrán que regresar al nido, pudiendo entonces traficar los bancos con la vivienda al mejor buitre postor.

Tras este futuro esplendoroso que visualizamos con ojos vidriosos deseando que llegue pronto para ver crecer una nueva burbuja aún más grande, mejor cimentada y más española, la tasa de suicidios de Alcalá la Real (Jaén) se cruza en nuestro horizonte. Elena, oriunda de esta tierra, nos cuenta que una extraña fruta cuelga de los árboles del sur, una fruta que madura en unos segundos, muy parecida a la que cantaba Billie Holiday. Unos 300 suicidios en 30 años hablan muy bien de la despoblación de las zonas rurales debido a la asfixia en la mayoría de los casos, como explicaba ella, y en la entrevista del enlace explica el sepulturero del pueblo que se llama Ángel Custodio Aceituno. ¿Casualidad? Yo no lo creo.

Al calor de los panchitos surgen un par de notas culinarias, porque de comida siempre hay que hablar en una tertulia, seas vegano o no. Se hace notar que al pronunciar la palabra “kalimotxo” se produce una excitación vibrante en el hipotálamo. Y que acostumbrados como estamos a ignorarlas, aún más, acostumbrados como

Kalimotxo, mon amour.

estamos a considerar todo producto ibérico barato como llano o mundano, un mero afrancesamiento del vocablo, una perversión que resultase en “calimoch” y un origen alsaciano (por su dulzura), unido a un nuevo embotellado y etiquetado, más un precio acorde a las pretensiones burguesas, nos otorgaría un brebaje al que destinaríamos buena parte de nuestro sueldo, porque finalmente los españoles seguimos siendo unos paletos, Pueblo siempre, y con poco criterio. De ahí la segunda reflexión: en España la carne la trajo la democracia. Por eso las generaciones que pasaron hambre tratan de comer su dosis de serranito o cualquier otro animal envasado cada día. Como todo el mundo sabe el hambre atrasada, como el sueño, se cura reponiendo el haber donde el debe.

Unas últimas propuestas culturales acentúan la nota intelectual del evento, porque no solo de carne roja o nacional vive el hombre. Proponemos al Ministerio que se cree a la mayor brevedad un museo con horario nocturno de after hour todo el año. Se puede cobrar un precio más alto si incluye consumición. Y parafraseando el icónico reclamo de los rr.pp. de La Ofrenda “Arte hasta las 6”. Quizá en este recinto podrían tener cabida las peleas de gallos de gifs. Es hora de que aquellas personas ingeniosas, capaces de acertar el ánimo adecuado para una conversación por chat con un meme animado, tengan su recompensa en forma de contratos publicitarios, fama y coca. Impossible is nazi.

¡Habla, Pueblo, habla!