Acto de clausura

El futuro era esto y sólo puede resultar decepcionante a los imbéciles. La época que soñaron nuestros antepasados ha llegado. Somos los hombres que nacieron después del porvenir, nuestra época es tan perfecta que sólo sentimos nostalgia por cosas indeseables: trabajos a jornada completa con contrato indefinido, la prosperidad de la burbuja inmobiliaria, el tiempo en que los bancos nos amarraban con amabilidad a hipotecas y créditos. Añoramos lo que nos condujo a la fatalidad porque hemos alcanzado la gloria. No viajamos con nuestra mente al otro lado de la galaxia ni nos pudrimos en una longevidad de trescientos años, pero hemos evolucionado hacia un ser humano superior. Tenemos el cuello muy largo para mirar siempre hacia atrás.

Vivimos en el mejor de los mundos posibles. Nuestros ancestros se dejaron su sangre para traernos aquí, y nuestras ancestras se dejaron la piel de las rodillas ante los ancestros de nuestros enemigos. Gracias, ancestros y ancestras, por vuestro sacrificio. A vuestra masa de cuerpos como una tripa puesta a secar le debemos este futuro de pureza. Adolf Hitler está muerto, Lina Morgan está muerta, Nelson Mandela está muerto, Bill Gates está muerto. Maradona pronto morirá.

Nuestra época ha trascendido a los héroes y tiene la paz de sus obituarios. Hemos escrito las líneas más hermosas para librarnos de hombres-lastre cargados de genialidad, y ahora nos engalanamos para salir a la caza de un coito que nos deje descendientes, pues serán ellos quienes escriban nuestras necrológicas.

Pero hay quien no se da cuenta. Cuando cojo un periódico, las hojas tiemblan entre mis manos. Los cronistas ignoran que todo ha terminado. Mis vecinos ignoran que todo ha terminado. Los taxistas, los camareros, los acróbatas ignoran que el tiempo ha terminado, que no es un lugar distinto lo que les espera al otro lado de la red. Si Miguel de Cervantes resucitase, yo lo llevaría a fascinarse al aeropuerto de Barajas y después nos iríamos a un Vips para merendar.

Texto por Juan Soto Ivars
Ilustración por Marina González Eme
Publicado originalmente en Homo Velamine 7

Vamos a juicio por algo que nunca llegó a suceder. Nos piden 20.000€ y tres años, tres meses y un día de cárcel por uno de nuestros actos ultrarracionales: el falso «tour de la Manada«, un bulo que creamos el pasado mes de diciembre y que todos los medios dieron por bueno.

La historia es larga y tiene bastantes detalles que explicamos aquí. Pero a pesar de que entonces ya lo desmentimos y dejamos la web original como un alegato contra la desinformación, hoy, once meses después, los medios siguen dando el tour por real. La web ha estado visible todo este tiempo, pero los medios prefieren ignorar la crítica y crear en el imaginario de miles de ciudadanos y ciudadanas una realidad ficcionada: que un desalmado ha intentado lucrarse con el sufrimiento de una chica.

A este escenario de capas de realidad ficcionada se suma otra real que lo alienta: la abogada de la víctima de la Manada nos ha denunciado. Afirma que nuestro propósito era «comercializar con el sufrimiento de la víctima» al vender camisetas y calcomanías. Los medios de comunicación han multiplicado ese mensaje, haciendo que la ciudadanía sostenga un juicio paralelo basado en la desinformación. Con la opinión pública en nuestra contra, necesitamos una buena defensa para convencer a los jueces.

El juicio será el próximo 26 de noviembre, y en él tendremos que desmentir esta falsa realidad sobre la que se apoya la acusación. Los costes de un abogado/a ascienden a 1.728,20€, una cantidad que las cuentas de Homo Velamine son incapaces de sostener. Hemos abierto un crowdfunding para poder hacer frente a ese gasto sin ir a la bancarrota (ni a la cárcel).

¡Participa en el crowdfunding!

En esta sentencia Homo Velamine se juega su libertad, pero el resto del mundo se juega seguir participando de uno de los elementos más nefastos de la era de internet: vivir pegado a la literalidad. En un mundo crecientemente dogmatizado, donde no hay grises sino opiniones tomadas por razones verdaderas y únicas, esta es una batalla en defensa del juicio crítico, y es importante que la ganemos. ¡Contamos contigo!

¡Habla, Pueblo, habla!

Nos han condenado a 18 meses de cárcel y 15.000€ por destapar una sucia cloaca.  Lee más y apóyanos »