Audiencia 0 (I)

Este texto forma parte de la serie de relatos neonormales por entregas que publicaremos de forma aleatoria e impredecible.

Ilustración por David Gil de Gómez.

Puedo certificar fielmente que la humanidad fue destruida durante el breve lapso de tiempo comprendido entre los días 14 y 23 de octubre del año 2020.

La segunda oleada, correspondiente a la decimonovena mutación del virus SARS-CoV2, que ya los meses previos había tenido en jaque a la especie humana, regresó inesperadamente, de manera mucho más agresiva, con una tasa de contagio de 96’8, así como una mortalidad del 100%, y sorprendiendo en varios focos a la vez a los confiados habitantes del planeta que se hallaban celebrando la supuesta erradicación de la cepa anterior, de forma que la transmisión masiva fue, en breve, irreversible.

Ante la certeza de la muerte, los últimos tres días de pandemia supusieron una sucesión de bacanales, violencia, ingesta desaforada de panceta, robos de lavadoras, raves de tecno, sexo grupal y asesinatos indiscriminados.

Los registros de los sismógrafos revelaron estruendos ensordecedores en casi todas las grandes ciudades.

Pánico, rabia, euforia, desesperación… Ondas sísmicas que delataban niveles de ruido y actividad nunca antes conocidos.

Después, las distintas zonas del orbe pasaron, una tras otra, a ser engullidas por el absoluto silencio.

La más aterradora quietud.

Desde el espacio exterior, en la Estación Internacional, el comandante Vladimir Popov y su tripulación, aterrorizados, fueron divisando cómo las luces, las hogueras, los incendios, se iban apagando, gradualmente, en todos los lugares, de forma que la Tierra era por las noches una bola oscura.

Ante la certeza de que jamás podrían regresar y ya no había nada ni nadie esperándoles en ninguna parte, decidieron suicidarse según dictaba el protocolo ruso: cirrosis hepática provocada por ingestión hipermasiva de vodka.

Eso fue todo, o casi todo.

Nada más es reseñable en este informe, salvo por la pequeña anécdota que supone el hecho de que un reducido grupo de humanos, concursantes de la vigésimo tercera edición de la versión española del programa Gran Hermano eran en aquellos momentos, sin saberlo, los últimos habitantes de su mundo.

Debido a su total aislamiento y a que todos se olvidaron de ellos, habían permanecido indemnes, así como ignorantes de la situación, creyendo que fuera de su vivienda-bunker, una sociedad entera estaba pegada a las pantallas, pendiente de ver quién sería nominado para abandonar la casa y quién pasaba a la Gran Final.

Cierro aquí mi reporte y prosigo la búsqueda de lugares más aptos que este para ser colonizados, dado que en la atmósfera de este planeta que nos ocupa, no hay ni el suficiente metano ni el ácido sulfúrico necesarios para configurar condiciones habitables por nuestra especie.

Lo que sigue a continuación es la transcripción literal de las grabaciones (desde el día oficial de la extinción) correspondientes a los monólogos que estos últimos humanos emitían cuando entraban a solas en una estancia llamada «confesionario».

No son de gran interés y no ameritan su lectura por parte de ningún miembro del Consejo Reptiliano Federal, pero dado que se trata de los últimos documentos pertenecientes a esa civilización, he considerado oportuno reflejarlas como apéndice:

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Yo lo he pasado bastante mal en esto, ya desde el principio.

No digo que me arrepienta. Tampoco es eso. Pero, si no fuera por la gente que sé que me apoya desde fuera… yo es que no podría. Que llevamos dos meses aquí y son muchas pruebas, muchos nervios. Y cada semana… con la maleta hecha. Sin saber si sigues o si te marchas.

A mí la incertidumbre es que es una cosa que me mata.

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

Nano: cuando vuelva al Puerto, quiero aparcar un Ferrari en la puerta de mi casa.

Me da igual si es rojo o amarillo.

¡Mira! Mejor aún: dos Ferraris; uno rojo y otro amarillo, aparcados en casa de mi vieja.

Y ahora, ¿quién es el fracasado, sae?

Me voy a sacar la chorra delante de la peña que se reía porque no me quisieron en la Guardia Civil y les voy a hacer así: «flash», «flash», en toda la carita.

 

ELI

23 AÑOS

MÓSTOLES

PELUQUERA

Hoy es el cumple de mi prima. ¡Que me acordao!

¡Vaneeeeee! ¡Te quiero, perraaaaa!

Cuando gane (por que voy a ganar) la vamos a liar muy, pero que muy parda, con la Mari, la Antonia y las Supernenas. Que ya falta poco pa quemar juntas tó Móstoles.

El palco de Gloss, y el pódium de Plenilunio esperan ya nuestros chochos.

 

ARTURO

29 AÑOS

TALAVERA DE LA REINA

TELEOPERADOR

Yo ya he llegado más lejos de lo que esperaba; así que estoy preparado para pasar, o para irme a casa.

Ya en la primera ronda, cuando se fueron Petete y Susa, pensé siempre que iban a decir mi nombre.

Pero mira: aquí estamos. Igual hasta llego a la final; y eso sería…

No sé…

Muchas gracias a todos, a toda mi gente de Talavera.

No lo hubiera conseguido sin vosotros.

Se os siente como si cada uno estuviera aquí.

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

Ayer lo peté en la prueba de los veinte mil abdominales, y hoy… batidito de proteínas, y a tope (¡a tope con la Cope) a conseguir la inmunidad.

La inmunidad en la votación, nano. ¡Como si me hiciera falta! ¿Sae?

Si es que… mira qué carita.

Mira, tete.

Carita de ganador.

Nano: si es que… menudo polvazo pegaron mis padres el día que me encargaron.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Ayer fue raro, porque se supone que tocaba expulsión, y no dijeron nada.

Ya sé que juegan con nosotros, y que es a lo que hemos venido, pero es que…

Es un poco… un golpe bajo.

Yo creo que no hay una cosa más cruel que el silencio.

Bueno, sí: el silencio y la incertidumbre.

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

El six pack está guapo, pero si te lo curras, en plan locurón, con dieta y todo, te puedes marcar, no los seis… Te marcas los ocho «cuadraditos» (plas, plas) en el abdomen.

Mira, mira: ¡eight pack! ¡Cómo te quedas!

Crema, nano. Ni 5% de grasa tengo en la barriguita.

Con esto, en la disco (mira, mira), me saco la camiseta y me pincho a la que me dé la gana.

La rubia esa: ¡pam! Me la pincho. ¿Sae?

Mira, mira. Level, chaval.

 

ARTURO

29 AÑOS

TALAVERA DE LA REINA

TELEOPERADOR

Los de realización dejaron una caja, una noche, hace ya unos cuantos días.

Azul, cuadrada. No es muy grande.

En la caja no pone nada, ni está a nombre de nadie, pero parece que no está hueca, que tiene algo dentro, porque suena al moverla.

No nos atrevemos a abrirla, por si es otra prueba y la cagamos otra vez; como la segunda semana, con la trampa aquella.

Nadie quiere ser el responsable.

Esto, y que no dicen nada desde hace días, debe ser como que algún tipo de tortura psicológica.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Y luego están los maullidos esos de los gatos, rodeando la casa desde todas partes.

Se escuchan todo el tiempo, cada vez más alto.

El otro día, por la noche, me asomo al jardín y veo, encima del muro, un montón de ojos brillantes, como si fueran luces, mirándome fijamente.

¡Joer! ¡Menudo susto, los putos gatos!

Los de realización deberían hacer algo.

 

ELI

23 AÑOS

MÓSTOLES

PELUQUERA

Yo es que soy más de perros que de gatos, y también tengo el sueño ligero.

Lo de los gatos… como que no.

Así que lo que me jode es que estemos escuchando «miau, miau, miau» toda la puta noche, al otro lado del muro.

Ayer estaba haciendo edredoning con el Vicent, y eso cansa, como comprenderás; y luego una quiere dormir, que no tengo el coño pa fiestas.

En la próxima gala, cuando nos llamen a las votaciones, voy a quejarme.

Seguro que vosotros desde vuestras casas también escucháis a los gatos esos, porque el patio está lleno de micros.

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

O la morena, ¿sae?

¡Pam! También me la pincho.

O la rubia y la morena.

Tete: si es que… pa qué elegir.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

No nos atrevemos a abrir la caja esa que dejaron sobre la mesa del salón, pero igual allí dentro hay algo que dice por qué están tan callados.

Igual quieren que la abramos, o igual no, y nos penalizan.

No sé.

 

¡Atención! Tú decides el desenlace de esta edición. Vota qué final prefieres. Gracias por tu participación:

Final 1 (continúa en esta página).

Final 2 (pincha aquí).

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

Pues nano… que estoy esta mañana terminando la prueba de los abdominales, ¡y no va y se me cruza un puto gato!

Un gato negro, mirándome fijo el hijoputa y todo.

Y yo: ¿de dónde ha salío este?

Casi lo agarro, pero saltó al otro lado del muro, como si tuviera un masclet metido en el ojete.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Lo de los gatos es que no es ni medio normal. Por la noche hasta dan un poco de miedo.

El otro día, el asqueroso de Vicent casi agarra uno, que creo que se había colado a buscar comida, o algo así.

Menos mal que no lo pilló, porque yo creo que lo habría matado. Seguramente le hubiera partido el cuello.

Es un tío violento. Está muy crecidito.

Me acojona un poco que hace mucho que nadie del programa le llama la atención cuando se pasa, y ya no le amenazan con expulsarle.

Se está viniendo muy arriba.

 

ELI

23 AÑOS

MÓSTOLES

PELUQUERA

Lo raro es que llevemos ya dos miércoles sin nominaciones ni expulsiones.

Y desde que el Vicent terminó la prueba de los abdominales, ya no nos han mandado otra.

Si por mí… de puta madre. Pero es que el otro día, que hizo viento, se cayó un foco en el patio y es que no han tenido aún los santos cojones de retirarlo.

 

ARTURO

29 AÑOS

TALAVERA DE LA REINA

TELEOPERADOR

Ya no aguanté más.

Tenía que abrir, de una puta vez, esa caja.

Vicent no quería. Amenazó con partirme la cara. Se puso muy violento.

Y la arpía esa de Eli le daba la razón.

Ese tío es un animal.

Al final, se rebajó un poco la tensión y, bajo mi responsabilidad, pues… que abrimos por fin aquello.

Había una sola cosa en su interior.

Un ejemplar de El Señor de las Moscas.

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

Antes, las normas estaban claras, y todo el mundo sabía cuál era su sitio.

A las tías les molábamos los tíos verdaderos. Punto.

Ahora… entre que a todas les va eso de hacer la tijera y comer clóchina, y que los calculines huelebragas son los que tocan billetes: los machos alfa del momento…

La España de ahora es una puta mierda.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Lo que pasó ayer… no sé si es algo muy normal; la verdad.

Ya nos habíamos acostumbrado a lo de los gatos, pero esto…

Creo que Arturo fue el primero en verlo, seguramente.

Oímos su voz, que nos llamaba desde el comedor, y fuimos llegando todos.

En el jardín, bebiéndose el agua de la piscina, había un ciervo.

 

ELI

23 AÑOS

MÓSTOLES

PELUQUERA

No le he dicho nada a nadie, pero mañana por la noche voy a irme.

Ya sé que tengo contrato y tal, pero paso.

Los de realización llevan tres semanas sin ponerse en contacto con nosotros, y creo que se están pasando ocho pueblos.

Y lo del ciervo ha sido ya demasiado.

Ariadna dijo ayer de hacer, como protesta, huelga de hambre; pero la mandamos a la mierda.

Una cosa es una cosa, y otra… hacer el gilipollas.

Y el Vicent está muy pesao, muy nervioso, y ya no me rinde como antes con lo del edredoning.

El caso es que me piraré cuando todos duerman, y si hay alguien ahí fuera, me dirán que como tengo contrato y tal, que me vuelva.

Y si no, si esos hijos de puta se han largao todos, me piro a Móstoles andando. Que está como a hora y media.

Eso sí, tía; me dan muy mal rollo los gatos esos.

 

ARTURO

29 AÑOS

TALAVERA DE LA REINA

TELEOPERADOR

Fue una discusión rara. Lo sé.

Yo creo que estamos todos un poco nerviosos.

Dije que, especialmente desde que vivimos con el ciervo, no creo que ahí fuera, ahora mismo, haya ningún realizador. Ni muchos ni pocos: ninguno.

Y me llamaron renegado, descreído.

Entonces yo voy y contesto que da igual si hay o no algún realizador, algún showrunner, o como cojones quieras llamarlo, porque si existe, pasa de nosotros, y si no pasa de nosotros, es que no existe.

Y les sentó fatal. Como si hubiera insultado su moral, o su sistema de creencias.

Yo qué sé.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Lo que no tiene sentido es este silencio.

Vicent y Eli dicen que la prueba de que hay algún showrunner ahí fuera, es que nos han enviado un ciervo, así como el libro de El Señor de las Moscas.

Vale.

Pero entonces, ¿por qué este silencio?

 

VICENT

26 AÑOS

PUERTO DE SAGUNTO

RELACIONES PÚBLICAS

Esta mañana, cuando nos hemos despertado, la Eli no estaba.

Se habrá pirado con el pavo aquel con el que salía, que tenía un buen puesto como cajero del Mercadona.

Tengo tanta rabia, nano, que he reventado a hostias el saco de boxeo.

Llevo todo el día triste de cojones, escuchando Andy y Lucas; más que nada para no oír a los gatos, nano. Debe de haber miles al otro lado.

Yo creo que el Arturo este, el muy hijoputa, se alegra.

Me pregunto: si voy y le parto las piernas y le rompo la espalda, ¿quién me lo impedirá?

A lo mejor… el nota tiene razón, y no hay nadie mirando.

 

ARTURO

29 AÑOS

TALAVERA DE LA REINA

TELEOPERADOR

Creo que Eli se ha marchado.

La entiendo.

Me pregunto: si tengo razón y no mira nadie, ¿qué pasaría si pongo matarratas en los batidos de proteína que Vicent toma todo el tiempo? ¿Quién me lo impediría?

Es una idea teórica, claro.

 

ARIADNA

32 AÑOS

TUDELA

DESEMPLEADA

Eli ha desaparecido, creo que desde la noche del día anterior.

A su vez, ahora mismo hay seis ciervos en el jardín.

Hoy he tenido un sueño raro.

Muy raro.

Mi cama estaba cubierta de tierra.

El suelo de la habitación estaba cubierto de tierra, y cada vez subía más y más.

Y dentro de mi camisón había tierra. Me caía por las mangas, y cuando abría la boca, en vez de gritar sonidos, gritaba tierra. Y también me salía por los ojos.

Luego me he levantado, he visto a la familia de ciervos, preciosos con la luz de la mañana, y también a Arturo, muy madrugador, toqueteando las proteínas de Vicent.

Y he cogido un cuchillo de cocina; uno bien grande. Y después, mientras Arturo y Vicent gritaban, me he encerrado aquí, esta vez no para pedir el voto de Tudela, ni de España, sino intentando escapar del olor a tierra, del hedor a tierra que persigue, desde mi sueño, a toda la casa.

Y ahora si quieres descubre el otro desenlace aquí

 

 

Eh, ya que pasa usted por aquí…

Si le ha gustado lo que ha leído, piense en apoyar Homo Velamine. No hemos querido inoportunarle con anuncios de todoterrenos que mejoran las relaciones sexuales ni bolsos que elevan la clase social, pero necesitamos sobrevivir. ¡Ayude a mantener Homo Velamine y combata con nosotras el cuñadismo! Desde 2 euretes al mes, que es casi como decir nada.

¡Apoye a Homo Velamine!

¡Habla, Pueblo, habla!

¡Consigue tu pin del escudo ultrarracional de España!

GRATIS junto con una postal y pegatinas si te gastas unos euretes en nuestro mercadillo 😱