Creamos una noticia falsa y esto es lo que ocurrió

A estas alturas ya todo el mundo está cansado de oir que hay una proliferación de noticias falsas y bla bla bla.

¿Todo el mundo? Parece que no, porque siguen circulando como si tal cosa y mucha gente aún se las traga. Nada han podido contra ellas los cambios de algoritmo en Facebook tras las elecciones de Estados Unidos (donde las noticias falsas fueron más vistas que las legítimas); mientras que en los grupos de Whatsapp, donde no hay otro algoritmo más que el del cuñadez de cada cual, corren como la pólvora.

Las noticias falsas en 2019 siguen generando postverdad, odio, maniqueismo, Bolsonaro, Trump y Vox. Así que nos hemos lanzado a plantar una para experimentar todos los pasos de su creación y el efecto que produce. Así ha sido:

1. Elegimos un tema

Nos podemos inspirar en cualquiera, pero los de actualidad y política ganan por goleada, claro. En nuestro caso hemos cogido una noticia que leímos en el periódico mientras desayunábamos en nuestra cafetería de confianza: el derecho a voto otorgado a las personas con discapacidad intelectual.

2. Contamos una historia

Toda buena ficción necesita un argumento sólido, y en las noticias falsas este argumento tiene que evidenciarse en el titular. La mejor fórmula para hacerlo es imaginar una princesa que un caballero debe salvar de un dragón que la amenaza.

– La princesa puede ser cualquier cosa en en la que crea el sector del público al que nos dirigimos: las pensiones, la unidad de España, la clase obrera, la mujeres, nuestras tradiciones, la libertad, etc.
– El dragón puede ser cualquier persona o colectivo que atente de forma puntual o permanente contra esa creencia: Pablo Iglesias o Casado, los sindicatos, las feministas, Vox, la iglesia, las personas migrantes, La Sexta, los fachas, etc.
– El caballero es el  propio público, que con su indignación defiende a la princesa, embistiendo al dragón con la lanza del comentario en redes sociales. ¡No hay nada como que el espectador se sienta parte de la historia! Se puede tratar del público en sí, o bien puede estar identificado con un líder de opinión: Santiago Abascal, el poder judicial, Gabriel Rufián, Eduardo Inda, Barbijaputa, Bertín Osborne, eldiario.es, etc.

Razonomator: La app que construye titulares

La construcción de titulares con una historia sugerente es muy sencilla con los elementos princesa, dragón y caballero. Tanto que hasta una máquina lo puede hacer. Con esta aplicación online podrás generar titulares con los que pasar un buen rato e incluso inspirarte para generar tu propia noticia falsa. ¡Pruébala!

A nuestra noticia-experimento la hemos titulado “El podemita José Luis Galeón: ‘Todos los subnormales votan PP”. La foto que hemos elegido también está retocada con Photoshop, la original es de uno de nuestros actos ultrarracionales. Los elementos de la historia son sencillos: la princesa son los propios votantes del PP, el dragón es José Luis Galeón (y por extensión el resto de podemitas), y el caballero es el propio público que comenta indignado. Así ha quedado:

3. Creamos el artículo

Una vez que el titular establece la historia, el contenido solo tiene que legitimarla con cualquier cosa. Da igual lo que sea y el grado de verdad o mentira que contenga. Puede ser un copypaste de otro sitio, un texto original o una mezcla. En nuestro caso ha sido dos párrafos iniciales con todas las tonterías que se nos han ocurrido en tres minutos, más un trozo de un artículo de La Sexta copiado tal cual, y una explicación final que aclaraba que la noticia era falsa. Este:

Esto, por supuesto, es una noticia falsa dedicada a nuestra querida Gente Entrañable y al bueno de José Luis, que es su cumpleaños, pero nadie lee tan lejos en los artículos, así que ahí va un poco más de discurso de odio para la buchaca. ¡Felicidades, José Luis!

(Efectivamente, este experimento es parte de un regalo para nuestro compa ultrarracional José Luis Effecette, al que hemos reapedillado como “Galeón”, es decir, “Jaleo” en post-español.)

Puedes leer la noticia completa aquí.

Tipos de noticias falsas

Las noticias completamente falsas son solo la punta del iceberg: a menudo suelen ser simplemente alteraciones de otras noticias legítimas. Pero su consecuencia es inequívoca: crean discurso de odio. Esta es una rápida clasificación de menor a mayor falsedad:

– La información es verdadera, pero el enfoque es equívoco: “Carmena obligará a los peatones a circular en un solo sentido”.
– La información es irrelevante: “Jordi Sánchez denuncia que un gitano le enseña el miembro en la cárcel”.
– Se usa lenguaje con connotaciones negativas: “El miserable Echenique…”, “Pablo Iglesias carga contra los andaluces”. Una variación de esta es el uso de un lenguaje gráfico denigrante: “Así ha sido la entrada en la frontera de 200 inmigrantes” con una imagen de unos migrantes de fiesta, o retratos de políticos con gestos grotescos o idiotas.
– Noticia completamente falsa.

Estos son algunos ejemplos, donde se pueden observar también los elemento princesa, caballero y dragón:

4. Publicamos la noticia

Una vez que tenemos nuestra historia, da bastante igual donde la colguemos. El público apenas puede distinguir las fuentes que son fiables y no. Es una crisis enorme de los medios de comunicación, porque un riguroso reportaje periodístico tiene la misma credibilidad para el Pueblo que una barrabasada en un blog cualquiera. En cualquier caso, los medios de comunicación tradicionales también se lian la manta de las noticias falsas a la cabeza, generalmente dando connotaciones negativas hacia ciertos grupos o partidos, resaltando datos irrelevantes para maximizar los clicks, o publicando solo las noticias negativas de un sector de la sociedad.

Pero el verdadero caldo de cultivo de las noticias falsas son los blogs que se asemejan en mayor o menor medida a medios de comunicación digital (Despiertainfo, Mediterráneo Digital, Caso Aislado, Libertad Digital, etc.), que generalmente se erigen como defensores de la verdad más allá del consctucto mediático mainstream, aunque lo único que hacen es cubrir de una gruesa capa de ideología cualquier comunicación.

Por tanto, da igual dónde quede publicada. Incluso puede ser en webs de contenido generado por el usuario, como 12minutos, que abiertamente aclara que “son noticias humorísticas, de fantasía, ficticias, que no deben ser tomadas en serio o servir como fuente de información.” No importa: la búsqueda de rigor siempre queda supeditada a la ideología. Cualquier información que refuerce nuestra posición ideológica y que presente al contrario como el “dragón” nos produce satisfacción y nos hace sentir más inteligentes al creernos con información privilegiada que no conoce tu cuñado, y por eso está equivocado en la cena de Navidad. Al contrario, cualquier información que la contraríe será una manipulación mediática de “la caverna mediática”. “Yo soy yo y mi dogma”, decimos las ultrarracionalistas.

En nuestro caso publicamos la noticia en Homo Velamine, que es lo que tenemos más a mano. Da igual las barrabasadas que hayamos hecho antes, nadie va a investigar ni a comprobar ;).

5. Difundimos la noticia

Una vez que tenemos el link lo ponemos en redes sociales y la magia empieza a fluir. La estrategia más apropiada suele ser dirigirlo a aquellos grupos que se indignarán con la noticia y se identificarán con el “caballero” de la historia. Con la web del Tour de La Manada bastó poner 8,82 euros en anuncios de Facebook a personas con interés en “feminismo” para que en menos de 48 horas lo recogieran todos los medios de comunicación del país. Es la estrategia de Vox: indignar a personas de ideología contraria, porque la indignación es el principal motor de viralidad.

Para los propósitos de este experimento solo lo hemos compartimos en el grupo “Yo siempre estaré con el PP”, donde ha alcanzado 210 comentarios. Puedes verlo aquí, aunque necesitarás que antes te admitan en el grupo. Ahí van, de todos modos, algunos de los mejores:

 

Observamos una serie de insultos reiterados, equivalentes a cuando tu padre le gritaba “gilipollas” a la televisión cada vez que salía Zapatero, pero que ha pasado de ser un exabrupto efímero y privado a otro inmanente y público (dentro de los estrechos límites de Facebook, eso sí). Son los “dos minutos de odio” orwellianos con los que el Pueblo satisface su actuación en política.

Como vemos, de esta manera tan sencilla hemos alimentado un discurso de odio con una declaración falsa de una persona que no existe. Pero ya se ha convertido en postverdad: ahora hay al menos 209 personas creen que hay un podemita llamado José Luis Galeón que ha llamado subnormales a los del PP. Este “hecho” concreto no quedará mucho en su memoria si no se refuerza con mensajes posteriores, pero construye en el discurso global antipodemita.

Decimos que son 209 personas, aunque haya 210 comentarios, porque una de ellas revela que se trata de una noticia falsa. No importa: el comentario queda sepultado en la sobreinformación y sobreinteracción de un Pueblo desprovisto de capacidad de análisis.

Solo este hecho debería poner en tela de juicio la democracia. Una sola persona informada no puede nada contra una masa desinformada. El PP sigue ganando hoy gracias al voto de todas estas personas -209 contra 1- que basan sus decisiones en informaciones equivocadas.

¿Por qué se hacen noticias falsas?

Generalmente creemos que las noticias falsas tienen motivos políticos, pero no siempre es así. Ocurre que nos indignamos mucho más cuando hay fines políticos, como en el caso de Cambridge Analitycs, en el que se usaron los datos personales de millones de perfiles de Facebook para influir en las elecciones estadounidenses. Sin embargo, Facebook utiliza constantemente esos mismos datos con fines mercantiles, y no nos enfadamos por ello.

Además de fines políticos, muchas veces las noticias falsas se elaboran por listillos que usan los algoritmos de Facebook y Google para ganar pasta: usan Facebook para difundir contenido que luego monetizan a través de Google Ads. Para ambas plataformas y los creadores de las noticias hay beneficios; para los demás, Trump, Brexit, Bolsonaro y Vox.

En nuestro caso no ha tenido más fin que el de felicitar a José Luis y experimentar con la creación de contenido, pero igualmente nos dará algunas visitillas. Y ya que has llegado hasta aquí, ¡no dejes de leer el siguiente mensaje que ponemos al final de todos nuestros artículos!

 

Eh, ya que pasa usted por aquí…

Si le ha gustado lo que ha leído, piense en apoyar Homo Velamine. No hemos querido inoportunarle con anuncios de todoterrenos que mejoran las relaciones sexuales ni bolsos que elevan la clase social, pero necesitamos sobrevivir. ¡Ayude a mantener Homo Velamine y combata con nosotras el cuñadismo! Desde 1 eurete al mes, que es casi como decir nada.

¡Apoye a Homo Velamine!
Contenido extra

Si este experimento te ha sabido a poco, mira este otro, que es aún más brutal.

Un mes después…

El 7 de febrero, un mes después del experimento, publicamos este artículo en el mismo grupo de Facebook. Este es el resultado: 1 megusta y 20 visitas al artículo, apenas un poco más de las 10-15 que tiene por día. Hay que ver lo que da de sí un titular caballero-dragón-princesa ;)
Aquí puedes ver la publicación, pero recuerda que para verla tienes que haber entrado antes al grupo.

¡Habla, Pueblo, habla!

7 ideas sobre “Creamos una noticia falsa y esto es lo que ocurrió”

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