Cuidemos a nuestros niños


Cuidemos a nuestros niños. Cubrámoslos de estampitas de Cristiano Ronaldo, ese prócer hercúleo-medioeval; agasajémoslos con juguetes ultracaros que caerán en desuso el día ocho de enero; obsequiémosles con placenteros y sanos almuerzos en el McDonald’s, permitámosles quemar adrenalina en la piscina de bolas; estimulemos su inofensivo fervor consumista. Estrellemos sin piedad su cara contra la televisión cada día, en Telecinco, a las 10 de la noche. Invitémosles a convertirse en jóvenes ahorradores, en ciudadanos normales y productivos.


Acerca de James Doppelgänger

Generado a partir de un único bit y progresivamente complicado en sucesivas transformaciones (un diluvio y dos glaciaciones, una descarga masiva de ficheros, un encuentro con la Blanca Paloma, algunos trabajos de oficina e innumerables tardes de Champions), James Doppelgänger tiene cinco perfiles LinkedIn, cuatro perfiles Facebook, diez grupos WhatsApp y ha seguido la polémica del secretario papal por Twitter. Sabe cantar gol y es flexible, dinámico, entrepeneur, interdisciplinar y proactivo. Ama el trabajo colaborativo y programa en 115 lenguajes privados, muy a pesar del señor Wittgenstein. Cree en la individuación por tartazos de merengue y en los muslos de pavo siempre infinitos, siempre danzantes, a nuestra disposición. Jamás mata a las cucarachas, pues ellas son el germen de la más perfecta civilización, nuestras sucesoras.

¡Habla, Pueblo, habla!