El coche como instrumento para la revolución: así son los aceleracionistas


Hay que usar más el coche. Es lo que han recordado los más de doscientos automovilistas de Barcelona que este fin de semana se han sumado a la campaña “Orgullo aceleracionista”, exhibiendo en sus automóviles vistosas pegatinas reivindicativas con ese lema.

Se trata, como el nombre de la campaña indica, del movimiento aceleracionista, para el que el coche no es “un capricho clasemediano” sino un instrumento revolucionario de transformación social. Lo explica Mari Carmen García Sánchez, representante de la campaña: “Cuando Marx emprendió el análisis de la producción capitalista, ésta estaba en sus comienzos. Marx orientaba su empeño de modo que cobrase valor de pronóstico. Se remontó hasta las relaciones fundamentales de dicha producción y las expuso de tal guisa que resultara de ellas lo que en el futuro pudiera esperarse del capitalismoEl fin de la historia. Toda revolución deriva inevitablemente en más capitalismo, porque es el productor primero y más eficiente de Grasa. Por fortuna, el capitalismo viene de serie con... More. Y resultó que no solo cabía esperar de él una explotación crecientemente agudizada de los proletarios, sino además el establecimiento de condiciones que posibilitan su propia abolición.”

Los aceleracionistas sostienen que el capitalismoEl fin de la historia. Toda revolución deriva inevitablemente en más capitalismo, porque es el productor primero y más eficiente de Grasa. Por fortuna, el capitalismo viene de serie con... More establecerá las condiciones que posibilitan su propia abolición.

“Por eso tenemos que usar los medios que el capitalismoEl fin de la historia. Toda revolución deriva inevitablemente en más capitalismo, porque es el productor primero y más eficiente de Grasa. Por fortuna, el capitalismo viene de serie con... More pone a nuestro alcance para acabar con él, y el coche es el primero de todos ellos“, concluye. “Atrás quedó el sueño húmedo lecorbusiano del automóvilMáquina generadora de Grasa que mide el estatus social y promete fertilidad al Homo velamine masculino.... More minimalista y la Modernidad contenida que se encuentra en los albores de la clase media. Lo que realmente empodera al PuebloEl Pueblo es el ente que ostenta el poder en la Edad de la Opinión y a quien dirigen sus adulaciones las fuerzas vivas (medios de comunicación de masas, partidos,... More hoy, la auténtica conciencia de clase, reside en la accesibilidad del PuebloEl Pueblo es el ente que ostenta el poder en la Edad de la Opinión y a quien dirigen sus adulaciones las fuerzas vivas (medios de comunicación de masas, partidos,... More a un instrumento de revolución como es el automóvil”.

Los automovilistas han protestado así ante la creciente estigmatización que sufren por parte de ecologistas y otros posibilistas. Entre ellos, la propia alcaldesa, Ada Colau, que celebró la Semana Europea de la Movilidad en Barcelona la semana pasada; o la reciente crítica del colectivo ultrarracionalista Homo Velamine, en la que acusaba a sus máquinas de alterar cuatro de los cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato y el tacto.

“Los ecologistas nos critican por usar el coche, pero no comprenden que nosotras estamos más concienciadas que ellos con el medio ambiente”, ha declarado García. “La sostenibilidad es imposible en el actual modelo de producción capitalista, hay que tomar medidas más drásticas que poner carriles-bici para hipsters traga-muffins, y es lo que estamos haciendo.”

El aceleracionismoDoctrina a la que se adhiere el Ultrarracionalismo. Propone llevar el capitalismo a sus consecuencias últimas y necesarias, tales como el colapso ecológico o demográfico, con el objeto de librarnos... More nos permite hacer la revolución en máquinas de vistosos colores y lucecitas parpadeantes.

Los automóviles, aseguran, comprometen al capitalismoEl fin de la historia. Toda revolución deriva inevitablemente en más capitalismo, porque es el productor primero y más eficiente de Grasa. Por fortuna, el capitalismo viene de serie con... More en ámbitos cruciales. Uno de ellos es el financiero, y muchas de las personas que participan en esta reivindicación han adquirido el coche más caro que les ha sido posible, endeudándose para ello. “Hay que cabalgar hacia el colapso para acabar con este sistema de explotación, y el automóvilMáquina generadora de Grasa que mide el estatus social y promete fertilidad al Homo velamine masculino.... More lo hace de muchos modos a la vez. Y es muy bonito poder hacer la revolución en máquinas de vistosos colores y lucecitas que mejoran nuestro estatus social y nos ayudan en los cortejos de apareamiento”.

De modo que la próxima vez que sienta que un conductor le incordia por la ciudad porque no para en un paso de cebra o hace ruido debajo de su ventana, no se moleste: está ante una persona comprometida en pleno acto revolucionario, y esas son las inevitables molestias que toda revolución trae consigo.

 

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