EL YO DICTADOR. DEVENIR MUTANTE DE UNA MENTIRA EN MOVIMIENTO
o
¡NO SIN MI FICCIÓN! (MENTIRA Y ARTE DEL VIVIR)

por James Doppelgänger

¿Cómo se puede decir “yo soy…”? ¿Soy acaso capaz de salir, y luego volver, sobre un mí petrificado, inerte, al mismo tiempo objetivable, y emitir el juicio “yo soy”?

¿Quién “es”, el designador o el designado? Continua disolución del ser en el instante, emborronamiento y confusión entre el nombre y lo nombrado, voluntad múltiple que en vano pugna por su unidad. Nada puedo ser sino una representación de mí mismo, mi personaje, al que me voy sometiendo una y otra vez, al que voy validando en cada acto, en cada decir. Sólo mi personaje es, mas no es sino pura ilusión. Mi voz, mi pensar son aquí autómatas al servicio de un oscuro pasajero: confluyen sólo en la apariencia. “Soy”, pero inmediatamente devengo; devengo, jamás soy, pero debo tener esa fantástica ilusión: “yo soy…”

¡Habla, Pueblo, habla!