Mesacamilla Politics

Estilo de política materialista que rehúye de la intangibilidad, ambigüedad y escasa fiabilidad de las ideas, y que apuesta por las
cosas que verdaderamente apelan al Pueblo y al Homo velamine. Entre las tecnologías capitales de Mesacamilla Politics encontramos la inclinación de las patas de gallo y las comisuras de Matías Prats, los vapores que suben del brasero después de comer, los niños que cantan por bulerías, la oferta de Telepizza de los Martes de Champions, o los chistes picantones de Juan y Medio que hacen mearse de risa a las señoras mayores.