I. EL HOMO VELAMINE ES SOMAINÓMANO

El Homo velamine es somainómano
Para todos ustedes. YO NO SOY TONTO. De comprasss!!!! A 38 personas les gusta esto. Inolvidable. Pum pum pum. Lo Que Pasa Al Final Es Increíble. ¡Diversión asegurada! El ritmo se baila así, así, así. Catalonia is not Spain. ¡Buuuuuum! Descubre Qué Parásito Eres. Etcétera. Éste es el soma: acecha donde quiera que se mire. Aguarda tras cada esquina, en todos los canales y en la mayoría de conversaciones, para asaltar sin miramientos el templo de nuestra mente y dirigir el flujo de nuestro pensamiento. Tal vez solo ocupe nuestro tiempo -en ese caso puede ser un descanso bienvenido-, pero probablemente embutirá también las más diversas obscenidades en nuestras neuronas, corvirtiéndolas en microchorizos grotescos, grasientos y chorreantes.

¡Alejaos de quien exhibe estos chorizos cerebrales, ya lo haga por pereza o estulticia, pues es plenamente Homo velamine, Sumo Sacerdote Somático! Ya sólo será capaz de excitarse con impulsos edulcorados y estímulos repetitivos. Nada lo distingue de la filoxera y, como a ésta, hay que erradicarlo.

¡Habla, Pueblo, habla!