I. EL HOMO VELAMINE ES SOMAINÓMANO

El Homo velamine es somainómano
Para todos ustedes. YO NO SOY TONTO. De comprasss!!!! A 38 personas les gusta esto. Inolvidable. Pum pum pum. Lo Que Pasa Al Final Es Increíble. ¡Diversión asegurada! El ritmo se baila así, así, así. Catalonia is not Spain. ¡Buuuuuum! Descubre Qué Parásito Eres. Etcétera. Éste es el soma: acecha donde quiera que se mire. Aguarda tras cada esquina, en todos los canales y en la mayoría de conversaciones, para asaltar sin miramientos el templo de nuestra mente y dirigir el flujo de nuestro pensamiento. Tal vez solo ocupe nuestro tiempo -en ese caso puede ser un descanso bienvenido-, pero probablemente embutirá también las más diversas obscenidades en nuestras neuronas, corvirtiéndolas en microchorizos grotescos, grasientos y chorreantes.

¡Alejaos de quien exhibe estos chorizos cerebrales, ya lo haga por pereza o estulticia, pues es plenamente Homo velamine, Sumo Sacerdote Somático! Ya sólo será capaz de excitarse con impulsos edulcorados y estímulos repetitivos. Nada lo distingue de la filoxera y, como a ésta, hay que erradicarlo.

¡Habla, Pueblo, habla!

El Tribunal Supremo nos ha condenado a 18 meses de cárcel y 15.000€ por unos hechos fabricados por los tribunales y los medios. Tenemos que pagarlos durante los próximos meses, además de 10.000€ en costas y 4.000€ para recurrir al Tribunal Constitucional.

Te necesitamos para poder hacer frente al elevado coste. Tenemos que defender los productos culturales de denuncias económicas o ideológicas, y proteger derechos fundamentales como la información veraz o la tutela judicial efectiva, precisamente los que permiten ejercer control sobre el poder. ¡Contamos contigo!