Iñaki tiene un plan

Iñaki

Estaba harto de pertenecer a la alta alcurnia del país y que nadie supiese deletrear correctamente su nombre. Las presentadoras de la radio se trababan al decirlo, y en los periódicos sólo lo escribían bien mirando la Wikipedia (Bill Gates no lo había incluido aún en el autocorrector de Word). No, él no iba a ser el próximo Nitsche. Nietsche. Nietzsche.

¡Por sus tres Todos los Santos que iban a recordar su nombre! Lo consultó con uno de sus profesores, e idearon el modo de lograr que sus súbditos dejaran de distraer la erre por la ene. Iban a conseguir que repitiesen su nombre tantas veces que se les iba a grabar a fuego. Urdangarín, Urdangarín, Urdangarín, Urdangarín. Y además iban a ganar algún dinerillo con la jugada.

Iñaki tiene un plan, y le está saliendo bien.

¡Habla, Pueblo, habla!