Reflexiones fenomenológicas en torno al ojo pipa de la Zowi

Soy un profesor de filosofía en la isla de Fuerteventura. Confieso que estoy cansado de esta isla. Es demasiada la tranquilidad; soledad inmensa. Destruyeron un paisaje en los tiempos anteriores a la crisis, construyendo más de cien hoteles, restaurantes temáticos, campos de mini golf y convirtiendo este desierto en otra piscina de bolas. Ahora, uno se puede pasear por ciudades fantasma mientras  ves a los residentes de otras nacionalidades lamentarse de que otro avión se lleva a cien italianos a su país, para no volver. El urbanismo es un claro ejemplo de pelotazo urbanístico desenfrenado, y la ciudad no cuenta con ninguna plaza donde haya vida, ningún detalle salvo hileras infinitas de negocios cerrados y edificios sin alma. Lo que no hay aquí es propiamente ciudad.

Cuando terminen sus estudios mis alumnos se irán, y aquí solo quedarán funcionarios y militares. Irse de aquí, salir de la isla, ese parece ser el objetivo de todos los jóvenes que he conocido. Los turistas vienen a hacer surf e ir a la playa, comen en algún sitio y viven como si aquí no viviera nadie. En fin, es un sitio curioso este. Con el tiempo he ido adquiriendo los hábitos típicos de una persona solitaria: escuchar la radio, salir a pasear sin esperanza de que nada pase y quedarme mirando un punto fijo de la pared. Por la noche, de vez en cuando, me pongo alguna entrevista de La Resistencia, que siempre da compañía.

El otro día vi una de tantas, a la Zowi. El 10 de septiembre de 2015, hace ya bastante tiempo, sacó su tema Baby come N get it. Uno de los primeros comentarios del video dice así:

ARTE. Magnífico contraste entre una base muy melódica, casi de fantasía, y la crudeza de la letra. Simple, eléctrico, esperanzador y desolador a la vez. Evoca perfectamente la distopía en que vivimos.
Bravo LAZOWI.

Si hubiese tenido que grabar una película sobre una especie de Odisea contemporánea, me refiero a la del mítico Homero, hubiese contratado al que hizo este videoclip. Es un filtro muy onírico. Diría que es el filtro que yo usaría para representar lo que yo entiendo por Mediterráneo mítico. En fin, las cámaras no representan la realidad tal y como esta es, siempre introducen algo, como el sujeto kantiano (esto lo hemos aprendido recientemente por el filtro chino que usaba la BBC en China y que tantas polémicas ha suscitado). Con esas mismas actrices hubiese representado alguna escena del texto homérico, tal vez la escena de las sirenas, esas doncellas marinas que persuadían a los marineros con su canto (y en este caso, por su promesa de consumo de estupefacientes en un entorno absurdamente sexual). Puede que haya algo de canto de sirena en los videoclips, pues no
dejan de crear un mundo fantástico que seduce al incauto. La cuestión relevante ahora no es esa, sino que, por más que veo el videoclip, la Zowi tiene los ojos normales. Y aquí es donde entra la entrevista de Broncano: en dicha entrevista sentimos y experimentamos -en plan spinozista- que la Zowi tiene un ojo pipa, que se ha vuelto estrábica.

Lo primero que hice fue buscar en Google. Nada, solo encontré un hilo de Twitter con una
respuesta. No había transcendido nada. ¿Cómo es posible? A mi me parecía que era un hecho importante, había que ir a por todas, es la labor del filósofo, se supone, la búsqueda de la verdad. Pero nada, por mucho que buscaba en Google o en los comentarios del mismo video de Youtube no encontraba ninguna mención al supuesto ojo pipa de La Zowi. ¿Siempre tuvo un ojo pipa y nunca me enteré? ¿A todo el mundo, a la vez, le da exactamente lo mismo? ¿O seré yo, que estoy confundido? Esta última opción me causó auténtico PAVOR. Me sentía como Descartes en sus meditaciones, totalmente perdido, sin fiarme de nada. Si el ojo pipa de Zowi no es real y sin embargo lo estoy experimentando como real… ¿Qué más estoy viendo yo solo y nadie más? ¿estaré loco? Aquí se podría llegar a pensar: ¿y si todos están locos menos yo? Pero me disuadí rápidamente de pensar esto, dado que es lo típico que pensaría un loco.

A ver, hay que reconstruir el edificio de la Razón como sea. 2600 años de filosofía occidental no habrán sido en balde. Lo primero que debemos saber es qué implicaciones tiene el hecho de que solo yo me haya fijado en el ojo pipa de la Zowi. Se que la mayoría de la gente simplemente llamaría a alguien cercano, un compañero de piso o un familiar, y le preguntaría directamente, pero de nuevo: estoy solo en una isla, no conozco a prácticamente nadie. Entonces, a las implicaciones: imaginémonos que en cualquier momento de la vida se nos presenta una anomalía, vg: Piqueras se deja un bigote. ¿Qué pasaría si a nadie le llama la atención, nadie se fija, nadie lo comenta? ¿No es como una película de miedo?

No es tanto que tenga el ojo pipa o que Piqueras se deje bigote, sino que a todo el mundo le dé igual. Es tan desquiciante… ¿Cómo es posible que todo el mundo ignore ese detalle? ¿Cómo no puede transcender? Imagínate que un día cualquiera María Teresa Campos sale por la televisión calva y nadie se inmutara, ¿no dudaríamos de la realidad? ¿no pensaríamos que hay un fallo en la matrix? Esto se debe a que nuestro criterio de verdad o relevancia no es subjetivo, sino intersubjetivo. Si todo el mundo dice que algo es de un color, aunque tú lo veas de otra manera, tienes que darle la razón al conjunto. Aunque vaya en contra del concepto de Ilustración de Kant (piensa por ti mismo) o del concepto de sujeto en Descartes, y por ende de toda la filosofía moderna, la verdad no empieza ni acabe en ti mismo, esto solo lo podría defender un cabezón y un loco. Y por ende, si el hecho de que a la Zowi le haya salido un ojo pipa no le ha parecido relevante a nadie, significa que hay algo mal en ti, y no en la gente. O que directamente está viendo una anomalía donde no debiera haberla. Háblalo con la comunidad…

Ahora bien, y volviendo al asunto de la soledad. ¿Un filósofo solitario, en una isla desierta, podría en algún momento llegar a alguna verdad? En mi opinión tal solo a una, a saber: que la verdad es un proceso colectivo, y que solo nada se sabe. Así, el “Sólo se que no se nada” se transforma en un solo se que no se nada (que se joda la RAE, por quitar esa tilde). La verdad requiere de los demás, porque el criterio de corrección nunca puede venir de uno mismo precisamente por eso, porque la corrección o bien te la está dando otro (un yo futuro) o un observador -ser humano- ajeno. Esto es lo que se puede aprender del ojo pipa de la Zowi, ¿o no tenía el ojo pipa? Ruego, por favor, que alguien me saque de la duda, porque me está matando.


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